Tras la lente
El legado de la memoriaCon el paso del tiempo los recuerdos se desvanecen: el tono exacto del atardecer, la sonrisa de orgullo, el abrazo que sostiene… Lo que hoy se vive, mañana es un susurro. Mi misión es congelar esos instantes para que puedas volver a ellos cuando quieras.
No solo hago fotos: creo un legado visual que al que poder regresar con emoción, imágenes que te acompañarán toda la vida y que vivirán incluso cuando tú ya no estés. Esa es el motivo que me empuja a seguir acompañando con mi cámara, con atención y con corazón.
La vida en la montaña
Buscando el equilibrio en la calmaCuando las cámaras se apagan, me encontrarás en mi casa en la montaña, con mi pareja y nuestros tres perros. Calma, conexión con la naturaleza y vida sencilla son mis tres innegociables.
Esa forma de vivir —consciente, lenta, sin prisa— se cuela en cada boda que fotografío. Me enseña a valorar los suspiros tranquilos y las carcajadas espontáneas que hacen de una boda algo digno de ser recordado.
Creando con corazón
Donde arte y filosofía se encuentran.Mi formación en fotografía artística y filosofía no fue sólo una coincidencia de votaciones: es la base de mi forma de mirar al mundo. No sé estar quieta —si hay algo creativo que se puede hacer, ahí estoy: pintando, escribiendo, bordando, esculpiendo… y por supuesto, capturando historias con mi cámara.
La fotografía para mí no es solo un trabajo. Es un escape creativo a través de la cual canalizo mi energía, mis inquietudes, curiosidad y sensibilidad para que tus recuerdos sean honestos, profundos y estén llenos de vida.
Te acompaño inmortalizando tus momentos más importantes
Ya sea una boda íntima o un bodón de vértigo, estoy ready para ayudarte a guardar para siempre los momentos que importan de verdad.