PORTFOLIO

No documento bodas perfectas.
Documento bodas disfrutadas al máximo.

Las carcajadas incontrolables.
El champán que salpica.
El vestido que al final de la noche está para tirar.
La mirada silenciosa que lo dice todo.

Esto no va de posar.
Esto va de estar ahí — de estar de verdad.

La experiencia convertida imagen

RETRATOS

Vividos, no posados

Los retratos, para mí, no son una serie de poses estáticas.
Son respirar, caminar, tocarse, reír a mitad de un beso.
No voy a convertir tu boda en una pasarela (a menos que ese sea tu rollo—y aun así, seguirás pareciendo tú.

Capturo cómo te mueves en tu día.
La forma en que os miráis sin que nadie lo pida.
El viento en el pelo.
El caos detrás.
La calma entre todo.

Real. Libre. Magnético.

DETALLES

El hilo que teje vuestra historia

El sol del atardecer sobre el mantel manchado de vino.
Botellines de cerveza goteando al sol.
Un plato de jamón serrano para compartir.
Zapatos desperdigados y bailes descalza.
Tus manos sujetando el anillo antes del momento clave.

Los detalles nunca son “solo detalles”.
Son la costura del recuerdo.

Buscamos la luz.
La imperfección en medio de lo perfecto
Lo que en veinte años no será una foto…
Sino el recuerdo de los que os acompañaron en vuestro día.

MOMENTOS

El caos bonito

El abrazo de tu abuela.
Tu padre secándose las lágrimas.
Amigos levantándote en volandas a las 2 a. m.
Ese “¿y si…?”, contestado con un “venga, dale.”.

Sin interrupciones.
Sin postureo.
Me mantengo cerca. Me anticipo. Os cazo.

Fotografío el caos que emociona.
La elegancia que no pide permiso.
Los momentos que ni sabías que estaban ocurriendo.

FOTOGRAFÍA ANALÓGICA

Alma analógica en el mundo de la inmediatez

Disparo en analógico porque nos obliga a frenar.
Porque exige intención.
Porque el grano se siente como recuerdo.

La fotografía analógica lo capta todo.
Cuenta la verdad con luz suave y tonos reales.

No es nostalgia.
Es profundidad.